|
Página 2 de 3 Las relaciones entre las personas suelen ser complejas, misteriosas, difíciles. Uno puede pensar que está actuando ante los demás correctamente, aplicando los valores requeridos para el desempeño social, laboral, de todo.
Pero la imagen que percibe el resto de la comunidad donde uno se desenvuelve puede ser diametralmente opuesta al concepto que uno mismo se haya forjado de sí mismo. Así, un individuo puede sentirse opacado por uno o vario miembros del grupo donde se desenvuelve y así limitar sus posibilidades y, en muchos casos anularlas. En el otro extremo están aquellas personas que creen ser el centro de atención, que se saben dueños o dueñas de una simpatía fuera de serie o de una belleza física destacada y se aprovechan de esa situación para alcanzar logros. Pero en el pensamiento general, esa persona también está proyectando una imagen contraria a la que pretende. ¿Cómo alcanzar la mesura en ambos casos? Baja autoestimaLos dos ejemplos tienen que ver con la autoestima. La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar Según como se encuentre nuestra autoestima, ésta es responsable de muchos fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de mí mismo, potenciara la capacidad de las personas para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal, mientras que una autoestima baja enfocará a la persona hacia la derrota y el fracaso. Varias actitudes que pueden indicar una autoestima baja se detallan a continuación: *Indecisión crónica, no por falta de información, sino por miedo exagerado a equivocarse. *Deseo innecesario por complacer, por el que no se atreve a decir NO, por miedo a desagradar y a perder la buena opinión del peticionario. *Perfeccionismo, autoexigencia esclavizante de hacer "perfectamente" todo lo que intenta, que conduce a un desmoronamiento interior cuando las cosas no salen con la perfección exigida. *Hostilidad flotante, irritabilidad a flor de piel, siempre a punto de estallar aún por cosas de poca importancia, propia del supercrítico a quién todo le sienta mal, todo le disgusta, todo le decepciona, nada le satisface. NarcisismoPuede hablarse de un caso contrario a la baja autoestima, pero no necesariamente hablamos de autoestima alta, sino del narcisismo. El narcisismo es el amor excesivo hacia uno mismo o de algo hecho por uno mismo, por eso se dice que una persona es narcisista, cuando está enamorado de sí mismo, es decir de lo que piensa, de lo que hace, de cómo es, de cómo se viste, etc., pero no del propio ser, sino de la imagen del yo. En relación al narcisismo hay que tener en cuenta dos elementos, uno la imagen, que es como se ve exteriormente la persona y la otra es el amor, que es el amor excesivo de la persona, hacia sí mismo. La representación del narcisismo en el niño son simplemente las palabras e imágenes que les transmitieron sus padres, por eso se dice que los padres tienden a atribuirle al niño todos las afecciones y se niegan o se olvidan todos sus supuestos defectos. Buena autoestimaAlguien con una buena autoestima no necesita competir, no se compara, no envidia, no se justifica por todo lo que hace, no actúa como si "pidiera perdón por existir", no cree que está molestando o haciendo perder el tiempo a otros, se da cuenta de que los demás tienen sus propios problemas en lugar de echarse la culpa "por ocasionar molestias". Y tú… ¿Dónde estás? Deja tu comentario por favor
Add as favourites (27) | Cite este artículo en su sitio | Views: 465
|