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Página 1 de 3 Luego de tres años de exitosa organización, de excelentes programas presentados en los Encuentros del Mar, de pronto como que el cuarto encuentro no tuvo los ingredientes necesarios ni suficientes para que fuera el éxito rotundo que todos esperábamos.
Siempre se pensó que el organizador principal, Agustín Dany, desde un puesto de mayor jerarquía, tendría todos los hilos de la organización, con personal y presupuesto suficientes para lograr el objetivo. Pero no fue así. Algo falló en la cabeza del equipo, algo faltó o algo sobró. Desde que se iniciaron los trabajos para organizar la primera versión montielista del encuentro marino, se vieron algunas deficiencias en el comportamiento del Director municipal de Turismo. De pronto, Dany se veía como el súper hombre que podría con el paquete, dados los resultados de tres años atrás; pero entre más se acercaba la fecha, los errores y las fallas se daban como en cascada sin que nadie fuera capaz de decirle nada a Agustín. O tal vez el mismo alcalde se dio cuenta pero no pudo hacer nada, o no quiso hacer nada o es parte de la estrategia para comenzar a sacar del ayuntamiento al personal ligado con la administración de Iván Hillman. | Desde que se iniciaron los trabajos para organizar la primera versión montielista del encuentro marino, se vieron algunas deficiencias en el comportamiento del Director municipal de Turismo. |
Ya se había dicho que el Encuentro del Mar fue una idea surgida de la cabeza de la Lic. Mónica Robles, crecida y perfeccionada por aquel equipo en el que también se encontraba Ángel Arzate, entonces director de Turismo y al que nadie ha reconocido como parte fundamental del éxito de las versiones anteriores del festival que se menciona. Entonces se trataba de un equipo comprometido con la cultura, con el rescate cultural de muchos valores que amenazan con perderse, con mucho amor al arte, a las tradiciones, a la ciencia, a la tecnología. Con una visión distinta de cómo se puede mostrar al mundo las riquezas que poseemos. He ahí la razón del éxito. Pero pareciera que Agustín Dany se adueño de todo aquel currículum, su imagen había crecido tanto que de veras se sintió como el hacedor de todo sin tomar en cuenta al resto de sus compañeros de antaño. Se llenó de soberbia. Así comenzó a dar palos de ciego, a ofrecer las perlas de la virgen a quien se dejara engañar con tal de sacar adelante todo el programa que había ofrecido para llevar a Coatzacoalcos al éxito turístico, para luego no cumplir. Se dieron comisiones a gente inexperta en la organización de eventos de tal envergadura, a personas que no les interesa en absoluto el devenir cultural del Puerto, a aquellos que sólo están ahí por que lo ordenó el jefe, porque deben obedecer o porque buscan quedar bien con Marcelo Montiel para cuidar su futuro político. No sabemos si hubo dinero suficiente para cubrir el costo total del evento, pero hay infinidad de quejas de invitados que no les pagaron lo que les habían ofrecido, como el caso del evento de Teatro que los mismos jurados califican como un fracaso. Según uno de ellos, les habían ofrecido veinte mil pesos por su participación, luego les dijeron que diez mil y finalmente les dieron la ridícula suma de dos mil quinientos pesos. ¿Pues de qué se trata? Al expositor de pintura en una muestra que se encontraba en el Centro de Convenciones, nadie quiso firmar una responsiva por su obra, ni Teté Balcázar, directora de Cultura, ni Narda Carmona, gerente del Centro de Convenciones, ni Agustín Dany, organizador del Encuentro del Mar, ni nadie. Lo que hizo que el artista tabasqueño se fuera decepcionado de Coatzacoalcos. Asimismo, los cambios en la programación estuvieron a la orden del día. Se había anunciado con bombo y platillo la visita de Laura Esquivel, importante escritora mexicana que saltó a la fama con su obra titulada “Como agua pa’ chocolate” y el mero día de su presentación, resultó que no llegó. Y como muestra de la ignorancia de quienes estuvieron en la organización del evento, podemos decirles que alguien la anunció como “Laura Ezequiel”. También de Carlos Monsiváis se anunció que no podría venir . El tema central de La Malinche se perdió en las paredes donde los expertos disertaron sobre el asunto, no hubo la trascendencia esperada, lo que marca al festival de este año como algo sin sustancia. Las conferencias sobre el cambio climático de igual forma registraron poca asistencia, así como el resto de las actividades que se desarrollaron en el Centro de Convenciones. Se dice por ahí que a Agustín Dany le quedó grande el puesto y que debería renunciar. Pero lo que debe hacer es un acto de conciencia e informar a la ciudadanía de Coatzacoalcos las causas de este fracaso. Todo esto tiene un asqueroso tufo político, de una guerra entre pandillas que luchan por el poder y el control total del municipio y no dudan en poner escollos en el camino de quien ahora gobierna. No aprenden. Más adelante, recibirán una sopa de este mismo chocolate. Mientras tanto, el festival que catapultó a Coatzacoalcos hacía derroteros internacionales, se vio manchado ahora por la mediocridad, la apatía, ignorancia y mala leche del equipo “organizador”. ¿Usted que opina? Add as favourites (24) | Cite este artículo en su sitio | Views: 413
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