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Página 1 de 2 Esto de convivir con los demás no es cosa fácil. Tratar a los compañeros de trabajo, de la escuela y hasta a los propios familiares debe hacerse con mucho cuidado, con tacto, con disciplina; claro, siempre que se desee mantener un ambiente de armonía en nombre de los objetivos comunes del grupo al que se pertenece. Aunque hay personas que de buenas a primeras se sienten los dueños de todo, tienen esa enorme capacidad de mando y los demás sucumben con facilidad ante la personalidad que les somete sin preguntarles.
Esa relación puede ser benéfica si el camino primordial del grupo no se ve desviado o afectado de alguna manera, porque en la mayoría de los casos, cuando se presenta un ser en el grupo que siempre tiene la razón, esto en función de que nadie más le contradice, puede suceder que quien toma la batuta, esté cometiendo errores y el resto no los vea o no los quiera mencionar por no meterse en problemas. Usted puede ver en su propio grupo, como siempre hay alguien que “manda” y lo más curioso del caso, es que todo el resto “obedece” y más aún, otros individuos ajenos al grupo llegan y tratan con el que “manda” tomando sus decisiones como si ya se hubieran aprobado por todos. El caso es que quien se asume como el dirigente de un grupo sin que nadie le haya otorgado ese cargo, toma todas las decisiones sin tomar la opinión de los demás, se está convirtiendo en un cacique, negando las normas modernas de la convivencia, despreciando lo más elemental de la democracia, pero no tiene la culpa el indio... Las relaciones entre personas que deben de convivir gran parte del día, todos los días, es un asunto que no termina de estudiarse. En la mayoría de las empresas se pretende que estas relaciones sean frías, sin contacto humano, sin afectos. Es más, en muchas hasta se prohíben que se formen parejas. Cuando eso sucede, uno es despedido. O ambos. Así que muy cuestionable resultan los cursos de relaciones humanas que los departamentos de recursos humanos se empeñan en promover, cuando es sabido por todos que lo que se imparte en esos cursos, nada tienen que ver con el comportamiento de cada individuo ante su posición en el área de trabajo. Las personalidades diferentes que interactúan en los centros de trabajo, en las escuelas y en cualquier lugar donde un grupo tenga que convivir, no pueden ser sometidas a un recetario de comportamiento. Es muy difícil que una persona que viene arrastrado un cúmulo de problemas familiares desde su infancia, se despoje de ellos cada vez que checa su tarjeta y los vuelva a cargar inmediatamente después de la salida. Los reglamentos laborales estarán siempre muy por encima del comportamiento de los empleados, de los alumnos, de papá o mamá, son ajenos al verdadero interés de cada uno de los personajes miembros del grupo. Y si eso sumamos que en cada empresa, por la que cada quien debe ponerse y sudar la camiseta, hay subgrupos cuyos intereses difieren entre sí. El ejemplo más sencillo, el subgrupo de hombres y el de mujeres. Y de ahí muchos más. El de intendentes, secretarias, mandos medios, proveedores, etc. Cada uno de ellos con sus propios intereses. Pero, sin lugar a dudas, cada uno se esfuerza por conservar el lugar que se ha ganado, incluso aquellos que “mandan” sin que nadie les haya otorgado el cargo. Éstos son los emergentes, los que están en riesgo de quedarse solos si no actúan de manera conciente, si no se dan cuenta del gran potencial que poseen y que debe ser canalizado de manera positiva. De otra manera, el resto comenzará a darse cuenta de su proceder y se retirará paulatinamente. Finalmente no tendrá a quien “mandar”· La voluntad de cada uno de los miembros del grupo es lo más importante para que funcione y avance hacia sus objetivos; es decir, si cada quien ‘quiere’ y trabaja en el sentido que lo marcan los objetivos, definitivamente habrá éxito grupal; pero si se trabaja en función del interés de otro, todos terminan refunfuñando y hartos de lo que hacen en el grupo. Relaciones humanas, complicado mundo y entre más se estudian más complejas se hacen. Add as favourites (6) | Cite este artículo en su sitio | Views: 146
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